La inmunoterapia tiene como objetivo modificar la respuesta inmunitaria para mejorar la detección y eliminación de células tumorales. En el cáncer de mama, esta estrategia se está explorando principalmente en subtipos como el triple negativo, donde otras opciones pueden ser limitadas.

Los tratamientos inmunoterapéuticos implican fármacos que activan o potencian componentes del sistema inmunológico, como inhibidores de puntos de control inmunitarios. Estos medicamentos pueden administrarse solos o en combinación con otras terapias para aumentar su eficacia.
El costo asociado con la inmunoterapia suele ser alto, y las consideraciones sobre duración y esquema dependen del protocolo aprobado y las características del paciente. Además, el manejo de los efectos secundarios requiere seguimiento especializado, ya que puede involucrar respuestas inmunitarias complejas.
La investigación continua busca determinar con mayor precisión cuáles pacientes pueden beneficiarse de esta modalidad y cómo integrarla eficazmente con tratamientos estándares, sin sobrecargar la seguridad ni reducir la calidad de vida durante el proceso terapéutico.